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CiberConsejo: protege hoy tus contraseñas y archivos ante la futura amenaza cuántica

Distintos equipos de investigación, incluyendo grupos de Caltech, UC Berkeley y de inteligencia artificial cuántica de Google, han publicado en los últimos meses estudios que acortan los plazos estimados para que los computadores cuánticos sean capaces de romper la criptografía clásica que hoy protege buena parte de internet. La comunidad científica coincide en que conviene prepararse antes de que ese momento llegue, no después.

La buena noticia es que ya existen herramientas listas para usar hoy mismo, sin conocimientos técnicos avanzados. Aquí van algunas recomendaciones concretas para proteger tu información personal y la de tu empresa.

1. Cifra tus archivos sensibles

VeraCrypt es una herramienta gratuita y de código abierto, disponible para Windows, macOS y Linux, que permite crear contenedores cifrados con AES-256. Este algoritmo simétrico se mantiene seguro incluso frente a computadores cuánticos, a diferencia de los esquemas de cifrado asimétrico tradicionales como RSA.

2. Usa un gestor de contraseñas robusto

Herramientas como KeePassXC (local) o Bitwarden (en la nube) almacenan tus contraseñas en bases de datos cifradas con AES-256, protegidas por una contraseña maestra. Ambas opciones cuentan con auditorías de seguridad independientes.

3. Comunícate por canales que ya usan cifrado postcuántico

Signal fue una de las primeras aplicaciones de mensajería masiva en incorporar cifrado postcuántico en su protocolo, de forma transparente para el usuario. No requiere ninguna configuración adicional: basta con mantener la aplicación actualizada.

4. Entiende qué está realmente en riesgo

La amenaza cuántica afecta principalmente a la criptografía asimétrica (RSA, curvas elípticas), no tanto a la simétrica con claves de 256 bits, que conserva un margen de seguridad amplio. El NIST ya aprobó estándares postcuánticos (ML-KEM, ML-DSA, SLH-DSA) que numerosos productos están adoptando de forma progresiva.

Adoptar estas prácticas hoy no exige esperar a que tu sistema operativo o tus proveedores actualicen todo automáticamente: las herramientas ya están disponibles y son accesibles para cualquier persona u organización.

Fuente: Xataka, con base en investigaciones de Caltech, UC Berkeley y Google, además de estándares del NIST.